domingo, 27 de diciembre de 2009

HONGOS DE PINO

Aproximadamente para Semana Santa, todos los años, es la época de la recolección de los ricos "hongos de pino". Es, para mí, un tema que me trae algo de fantasía, tal vez por los cuentos que me contaban de chico, donde el bosque encerraba misterios y aventuras, ir a buscar hongos a los pinares es algo que espero y disfruto, y por supuesto doblemente , ya que después los saboreamos en diversas comidas durante el año.

10 comentarios:

Graciela dijo...

Me encanta lo que cuentas y lo comparto.
Este año, me fui por unos dìas a la costa atlàntica en invierno. Paramos en la ruta y conseguimos de esos hongos maravillosos, grandes, carnosos y sabrosos. Preparè un guiso inolvidable.Esos manjares naturales no se consiguen ni en el mejor restaurant, màs aùn, si uno mismo los ha recogido entre los pinos, eso ya es como estar viviendo en un cuento de colores.

PILAR dijo...

Que curioso Roberto! Te contaré que en mi pueblo el Domingo de Semana Santa es tradición subir al monte a realizar una comida con todos los amigos, se reunen amigos y familias entre la naturaleza...buenos recuerdos.Que bien que escribieses este post.
De nuevo te felicito por tu dibujo,al igual que los anteriores siempre tienen vida y movimiento, tienen un especial encanto.

Saluditos. Pilar

Pilar Chauca dijo...

"Esperar" y "Disfrutar": dos palabras inscritas a conciencia en mi vocabulario cotidiano, me gusta.

Las ilusiones, los anhelos, las esperanzas, los proyectos, etc.: maravillosos. Y aquello del disfrutar: ni te cuento (soy la primera que disfruto desde unas papas fritas con huevo hasta la libertad de despertarme un día, o más, a las tantas).

Me uno al club, aunque nunca recolecté hongos de pino y ahora mismo me siento un bicho raro por no hacerlo y me sorprendí porque los demás sí lo hicieron: me alegro por las ganas que tienes de que llege el momento.

Felices fiestas y "todo" lo mejor para el año MARAVILLOSAMENTE nuevo.

Pitu en representación de Pilar Chauca.

cucho dijo...

de niño siempre nos cuentas cosas, que nos parecen maravillosas, lamentablemente cuando crecemos perdemos esa magica sensacion que tenian los cuentos cuando eramos niños!

Graciela dijo...

Hola amigos, espero que hayan empezado bien este 2010. Yo aùn sigo en la calurosa Buenos Aires, añorando un poco de mar...
Un beso!

Roberto Marín dijo...

Graciela, Pilar y Pilar, gracias, chicas, ustedes son de mis comentaristas más fieles.
En estos días estoy un poco vago para esto del blog, será el verano que aún no pude disfrutar tampoco.
Bueno, ya me tomaré revancha.
Gracias nuevamente.
Roberto

Roberto Marín dijo...

Cucho, sí un poco se pierde eso, pero todo es cuestión de, a veces, volver a cierta ingenuidad, no viene mal.
Gracias.

Juan Carlos Eberhardt dijo...

es hermoso seguir siendo niño (dejando de lado los berrinches)mi hija me hace unos dibujos que me parten la cabeza ,la envidio
un abrazo , gracias por pasar por mi blog

Graciela dijo...

hummmmmmmmmmmmm a esa chica que junta hongos me parece que la conozco jajajja

Juan Carlos Partidas dijo...

Casualmente leo esto un Domingo de Resurrección. Que interesantes son estas historias de tradiciones de cuando éramos niños. Ya de adultos son una especie de magia que ilumina nuestros recuerdos.
Saludos.